Luego de difundir la inflación de noviembre, que fue del 2,5%, tal como venían anunciando las principales consultoras, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer la valoración de las Canastas Básicas, es decir, los precios que determinan las líneas de pobreza e indigencia.
Una familia de cuatro miembros necesitó en el anteúltimo mes del año $566.364 para no ser indigente. Es el precio de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que toma en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un varón adulto de entre 30 y 60 años, de actividad moderada, cubra durante un mes esas necesidades (adulto equivalente).
A su vez, se seleccionaron los alimentos y sus cantidades en función de los hábitos de consumo de la población a partir de la información provista por la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares.
La línea de la pobreza, por su parte, se ubicó en $1.257.329, que es el dinero que necesitó un hogar de cuatro personas para no ser pobre. La Canasta Básica Total (CBT) se calcula ampliando la Canasta Alimentaria, y considerando los bienes y servicios no alimentarios.