Estudiantes estuvo más cerca desde la ambición, pero no logró vulnerar a Flamengo en UNO y el partido de ida de las semifinales de la Copa Libertadores terminó igualado 0-0. La definición de la serie será el jueves de la semana que viene en Brasil.
El Pincha se mostró más productivo en el juego que su rival, pero delante del arco careció de puntería. La mayoría de las definiciones, especialmente en el primer tiempo, fueron a las manos del arquero Agustín Rossi o terminaron afuera, a excepción de un remate en cada etapa que el conjunto carioca despejó casi en la línea. En cambio, Fernando Muslera casi no tuvo trabajo.
Cuando comenzaron a faltar las ideas creció el caudal de centros, aunque sin mucha eficacia. Tampoco de cabeza encontró la fórmula del gol el Pincha, que generó casi dos decenas de llegadas contra ningún tiro al arco del Mengão. Así, quedó la sensación de que el equipo argentino tiene con qué para ilusionarse ante el vigente campeón del torneo.
Por un lado, dejó mejor imagen en la ida, aunque no pudo contar con titulares habituales en la defensa, además de Marcos Rojo, al que la Conmebol no habilitó para jugar tras dejar Racing. Por el otro, Estudiantes avanzó en cada una de las series eliminatorias de este certamen definiendo como visitante, algo que tratará de repetir en esta oportunidad.
La ilusión está. Necesita tener más claridad al momento de la definición para potenciar la posibilidad de superar esta barrera en Río de Janeiro y llegar a la final del 28 de noviembre en Montevideo.