La inseguridad sigue a la orden del día. Un nuevo hecho ocurrió en las últimas horas en Arturo Seguí, más precisamente en calle 433 entre 140 y 141, donde un delincuente murió tras ser abatido por un policía, al que justamente tenían intenciones de entrarle a robar a su vivienda.
Todo comenzó cuando su mujer (también policía) estaba por ingresar al domicilio. Allí la interceptan tres personas y le apuntaron con un arma en su cabeza. Tras escuchar varios gritos, su marido se dirigió a buscar su arma reglamentaria.
Al mirar para abajo, vio que dos hombres ingresaron apuntándole con una pistola a su mujer y que tras esto uno se dirigió a la escalera para subir a donde él estaba. De inmediato, le dio la voz de alto y en ese momento comenzó un tiroteo.
El dueño de la casa, se habría escondido bajo la escalera para sorprenderlos y salió en su defensa, por lo que comenzó a los tiros con su arma reglamentaria en “legítima defensa”.
En primera instancia, habría disparado el delincuente y luego el policía, le respondió de la misma manera, aunque también se sumó el otro implicado. Tras algunos disparos, uno de los delincuentes abrió la puerta y salieron corriendo hacia la calle.
En el lugar trabajaron agentes de la comisaría décima de City Bell y más tarde el personal de la Policía Científica, que realizaron las pericias. El médico examinó al fallecido y confirmó que este tenía dos impactos de bala en el tórax y otro en el muslo de la pierna derecha.