A poco menos de tres meses del inicio del próximo Mundial, falleció Cristina Mariscotti, más conocida como la “Abuela Lalala”, a los 79 años. Su figura descolló en la anterior cita mundialista disputada en Qatar al reunir a gran parte de los vecinos del barrio porteño de Liniers en las intersecciones de Caaguazú y Andalgalá, donde ella vivía y demostraba su pasión inquebrantable por la selección argentina.
La mujer se había convertido en la abuela más famosa de Liniers, pero no tenía nietos, había nacido en Almagro en 1946, tenía apenas dos años cuando se radicó definitivamente con su familia en el barrio de Liniers, era hincha de Boca, devota de la parroquia San Enrique y fanática de la radio.
Según había relatado ella misma, participó en talleres culturales del barrio, uno de ellos fue el Taller de Radio del centro cultural Elías Casltelnuovo donde aseguró que, por cábala, no miraba los partidos y que Lionel Messi era su jugador preferido. “Le mandé mil mensajes, ojalá alguno le llegue”, señaló en su momento.
En tanto, a comienzos de julio de 2024 Cristina había vuelto a ser noticia, pero esta vez por un motivo mucho menos grato, ya que, había sido víctima de un violento robo en su casa de Liniers, en el que, además de quitarle sus ahorros, los delincuentes la golpearon salvajemente.