La reciente reformulación de la investigación por parte del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires marca un giro decisivo en la causa por el derrumbe ocurrido en el Complejo Habitacional “Estación Buenos Aires”, Sector 2.
En el decreto la Fiscalía no solo redefine el objeto procesal, sino que dejó expresamente establecido que “el episodio no puede entenderse como un hecho aislado, sino como el resultado de una serie de conductas concatenadas”.
En ese sentido, señaló que corresponde “reformular integralmente el objeto de esta investigación”, orientándola a “determinar la responsabilidad penal de las personas, causalmente vinculadas al derrumbe parcial de la losa”.
Para la fiscalía, el colapso estructural en la losa de planta baja sobre el estacionamiento del primer subsuelo no solo debe atribuirse a la empresa constructora, sino de todos aquellos actores que intervinieron en la ejecución, control y supervisión de la obra.
En relación con la constructora, la imputación es contundente. Se atribuye a sus directivos y responsables técnicos “haber ejecutado la obra del Sector 2 con vicios estructurales en la losa de planta baja sobre el estacionamiento del primer subsuelo en su sector central”.
A ello se suma una decisión técnica que aparece como uno de los factores determinantes del colapso: “Haber dispuesto sobre dicha losa una sobrecarga de aproximadamente 0,70 metros de tierra natural más placas de laja, sin sistema de drenaje eficaz para el patio central”. Esta descripción no solo apunta a un error constructivo, sino a una combinación de decisiones que comprometieron la integridad estructural desde su origen.
La Fiscalía también remarca que estos problemas no eran desconocidos. Por el contrario, afirma que los responsables “desatendieron los reclamos formales reiterados por filtraciones y compromiso estructural dirigidos a la empresa desde el año 2022”.