La inflación de marzo fue 3,4% y marcó el índice más desde marzo de 2025, según el INDEC. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló 9,4% en el primer trimestre del año y 32,6% en los últimos 12 meses. Sin embargo, para abril, las proyecciones son más alentadoras
En el tercer mes del año, la división de mayor aumento en el mes fue Educación (12,1%), principalmente por la suba de los productos vinculados al inicio de clases. Le siguió Transporte (4,1%), por incrementos en combustibles, transporte público y pasajes aéreos. Los alimentos, por su parte, subieron 3,4%, en línea con el indicador general e impulsados principalmente por carnes y estacionales.
Esos factores parecen haber mermado en abril. “Tenemos una estimación de 2,3%. Sobre todo en alimentos vemos una desaceleración fuerte respecto a marzo, carnes sobre todo por el peso que tiene en la canasta y los servicios regulados se vieron muchos menos aumentos de gas y electricidad. Con salarios deprimidos, oferta de pesos esterilizada, actividad en zigzag y dólar para abajo, todo indica que la inflación debería desacelerar en los próximos meses”, evaluó el economista de Eco Go, Lucio Garay Méndez.
A su turno, el economista de Equilibra, Gonzalo Carrera, proyectó que la inflación será de 2,5% para abril. “Tenes una inercia inflacionaria alta, arriba de 2% ahora. Se suma a que venís de meses con muchos shocks que se montan sobre esa inercia, como lo de la carne, la nafta. Pero si sacas esos shocks, la núcleo da en torno a 2,5%. Abril debería venir por ahí. La carne ya frenó, educación viene más tranquilo y hay estabilidad cambiaria. Mayo también es un mes estacionalmente bueno, por lo que el segundo trimestre debería ser tranquilo”, reflexionó.
A este escenario, los expertos del Banco Comafi precisaron que el frente cambiario también ayudará a evitar mayores saltos en los precios. “Pasada la estacionalidad típica de marzo, y considerando la calma del tipo de cambio (en marzo se apreció nominalmente 1,8%, en lo que va de abril 1,4% y en el año 6,6%), prevemos que la inflación se desacelerará en abril”, señalaron. Sus proyecciones marcan una inflación entre 2,6% y 2,7% para el cuarto mes del año.
“La velocidad de la desinflación dependerá del accionar de la política monetaria y de las expectativas. Respecto del primero, el sesgo de política parecería haber rotado hacia mayor flexibilización, lo que potencialmente postergue la convergencia a niveles más bajos. Las autoridades parecerían cómodas con el comportamiento del tipo de cambio y aprovechan para comprar divisas mientras permiten la compresión de tasas”, cerraron.