La inflación de abril se ubicó en 2,6% y registró una desaceleración de 0,8 puntos porcentuales respecto del 3,4% de marzo, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). De esta manera, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cortó una racha de diez meses consecutivos de subas en la variación mensual.
Con el nuevo dato oficial, la inflación acumulada en los primeros cuatro meses del año alcanzó el 12,3%, mientras que la variación interanual se ubicó en 32,4%. El registro estuvo en línea con las estimaciones previas de consultoras privadas y del propio equipo económico nacional, que proyectaban un índice mensual de entre 2,4% y 2,8%.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó a través de redes sociales que se trató de “la inflación más baja en cinco meses”. Además, remarcó que la variación general fue la menor para un mes de abril desde el inicio de la serie estadística actual, excluyendo el período excepcional de pandemia durante 2020.
En el desglose por categorías, los precios Regulados encabezaron los aumentos del mes con un incremento de 4,7%, impulsados principalmente por ajustes en transporte y tarifas eléctricas. En segundo lugar quedó la inflación núcleo, que avanzó 2,3%.
Según el Indec, dentro del IPC núcleo tuvieron incidencia los aumentos en alquileres, servicios vinculados a la vivienda y gastos en restaurantes y comidas fuera del hogar. En contraste, los precios Estacionales no registraron variaciones durante abril, debido a que las subas de indumentaria por cambio de temporada fueron compensadas por bajas en turismo y frutas.
Por divisiones, Transporte fue el rubro con mayor incremento mensual al subir 4,4%, impulsado por el alza en combustibles. Educación ocupó el segundo lugar con un aumento de 4,2%. En cambio, Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una variación de apenas 1,5%, mientras que Recreación y cultura mostró un incremento de solo 1%.
A nivel regional también se observaron diferencias en la incidencia de los aumentos. En el Noreste, Noroeste y la región Pampeana, el mayor impacto correspondió al rubro Alimentos y bebidas. En el Gran Buenos Aires, en tanto, la principal presión inflacionaria provino de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.